Ayer fue un día muy loco. Xabier estaba muy extenuado. Yo también.
Anteayer fue la cena de gala del congreso. Una cena con D.J. muy animadamente tróspida. La gente cenaba muy plácidamente mientras escuchaba hits latinos.
Para colmo al final de la cena el D. J. montó un karaoke. Y yo me animé a cantar con unos desconocidos "Hotel California" de The Eagles (temazo). El vino era bastante peleon, los camareros te lo servían y retiraban la botella enseguida para que no pudieras ver la etiqueta, menudos rufianes. También reseñable el hecho de que tras el karaoke todos los profes salieron a bailar salsota y balaban increiblemente bien. Lo petaron.
Al día siguiente (ayer), a pesar de que no habíamos bebido mucho nos despertamos con un resakote y con el estómago fatal. Nos fuimos del hotel y visitamos Teotihuacan, pasando por DF. Unas ruinas muy bien puestas, si señor. trescientos mil millones de personas intentaron vendernos algo, putos chiflos con ruido de tigre, jodidas figuritas aztecas etcétera.
Luego llegamos al hostal y eso es básicamente todo. Ahora en un rato saldremos a Puebla.
Quería finalizar haciendo notar que Xabier se ha puesto muy contento esta mañana cuando ha descubierto que en el desayuno del hostal tenían las frutitas que a él le gustan
domingo, 24 de agosto de 2014
viernes, 22 de agosto de 2014
Leaving Cocoyoc
Hoy es nuestro último día en este Gran Hermano de la topología. He visto cosas locas que quería comentaros
Esta cascada suelta barro por una escalera. Una cascada muy tróspida.
He encontrado un señor más friki que yo, este señor se ha leído todos los libros frikis que me encantan y usa una distribución ultra friki de Linux. De hecho me preguntó si había leído a Dan Simmons, que es mi autor favorito. Así que ahora le amo. Las mates que este señor hace son por otra parte bastante droga dura y se escapan de mi entendimiento.
Xabier se ha sentido suelto y ha dibujado una calaverita en una de las postales que ha enviado
Tiene mucho arte este chico sí sí sí.
Xabi se siente receloso de que sólo haya fotos suyas en el blog así que me ha sacado esta foto en la que parezco una ballena varada
jueves, 21 de agosto de 2014
Cocoyoc stuff 3
Ayer estuve bajo los efectos de la venganza de moctezuma (cagarse vivo), hoy parece que estoy mejor. Nuestras últimas horas son de poco interés blogistico así que no tengo mucho que contar la verdad. La gente del congreso es la monda y Xabi esta gozoso a pesar de que tiene el 98% de su cuerpo cubierto de picaduras de mosquitos.
martes, 19 de agosto de 2014
Cocoyoc stuff 2
La charla ha ido genial. Mis dolores de estómago remiten, parece que sobreviviré. De todos modos creo que deberé alejarme del picante por un tiempo --putada--
Olvide mencionar un detalle muy fino. Al desayunar hoy he visto en el bufete libre lo que yo creía que eran heladitos pequeños (abajo foto). La verdad es que me apetecía el helado y he cogido como cinco. La cara de la camarera se descomponía al verme llenar mi plato de esos churritos. Luego al llegar a mi mesa descubrí que era mantequilla, FAIL. Con razón flipaba la camarera, debía estar pensando "va a morir el pinche gringo este nomás de puro colesterol"
Xabier se ha mofado muy fuertemente de mí y ahora cada vez que nos ponen la típica mantequilla para el pan en las comidas dice "mira mira heladitos"
Se jacta de mi inexperiencia este xabi. Pardiez.
También he visto a un señor del congreso con una camiseta muy gorgeous
Yes sir.
Cocoyoc stuff
Ya en el congreso. Primera charla. Límites inversos. Lokura.
Xabi ha escrito su nombre también en el reverso de su acreditación para que cuando se le da la vuelta la gente siga sabiendo quién es (foto abajo). Es un chico listo este xabi. Me queda mucho por aprender de él.
Mi charla es por la tarde. Espero estar en condiciones, evitaré el picante en la comida.
He oído a alguien decir la expresión "droga dura" para referirse a mates ultrateoricas y tri-jodidas. Me gusta. La usaré. La idea de que alguien te pregunte:
--bueno y tu que tipo de mates haces?
--droga dura fundamentalmente.
lunes, 18 de agosto de 2014
Mexico
Saludos de nuevo. Voy a comenzar a relatar mis aventuras por México lindo. Voy a estar cuatro meses en México D. F. haciendo una estancia de doctorado. Habilitare un apartado especial en este blog para comentar mis andanzas.
Ayer llegué a DF. El señor Xabier Dominguez, mi querido codirector de tesis, me estaba esperando. Va a pasar un tiempo aquí conmigo yendo a congresos.
El congreso al que los dos iremos es en cocoyoc. Ahora mismo estamos en el hotel. Los tacos me han pasado factura y he estado bastante mal esta tarde. Acabo de potar y creo que en breve sufriré múltiples venganzas de moctezuma. Esta comida me va a matar pero es que me encanta. Esta ciudad parece otro planeta. La gente es genial.
Mañana tengo una charla importante, veremos que tal
martes, 10 de septiembre de 2013
La naturaleza última de las cosas
Ya por aquel entonces, Sénex era un gran maestre -un anciano sabio, pero en forma-, había recorrido los siete u ocho caminos del Dharma y se había leido muchas veces el Tao Te King.
La meditación, la acupuntura y los sudokus le empujaron a emprender un gran viaje hacia lo más alto de la más alta cumbre, en pos de la verdad última y del Nirvana y tal.
Y dice la leyenda que al punto de alcanzar su destino, en el momento de posar su mano sobre la cumbre e impulsar su cuerpo para subir tuvo el gran sabio un tirón en el gemelo que casi le hizo caer al vacío.
Una vez arriba, recuperado del dolor muscular, lo que Sénex vió fue el gran árbol de la vida, el árbol de la ciencia, el Yggdrasil de la creación, la misma Higuera sobre la que meditó Buda y el Baobab del Principito, todo ello mezclado muy confusamente.
Debajo del árbol, un anciano yogi muy muy mayor en posición de loto. Sobre la calva de este anciano, otro anciano yogi pequeñito y sobre la calva de éste, otro más pequeño todavía. Se trataba pues de una sucesión de tres ancianos cada uno más pequeño que el anterior. Según dicen, el último debía ser más anciano pues la artrosis no le permitía permanecer mucho rato en posición de loto.
"Oh grandes sabios, entidades de lo profundo. El destino me ha traído aquí para que os pregunte ¿Cuál es la naturaleza última de las cosas, fundamental para escapar del Duhkha?" Preguntó Sénex.
El primero de los Ancianos abrió la boca y pronunció
"kkkkaaaaa..."
El segundo en un tono más agudo abrió su boquita y dijo
"effffffeeee..."
El tercer y último en un tono aún más agudo que el anterior dejó escapar un casi inaudible
"ccccccceeeee..."
Y en ese instante la lúz de la sabiduría brilló en el alma de Sénex más que nunca. Por fin lo había comprendido, K F C, Kentucky Fried Chicken, eso es, ¡Claro!. Sin decir más, se dio la vuelta y emprendió el viaje de regreso.
Así comenzó la REVOLUCIÓN.
La meditación, la acupuntura y los sudokus le empujaron a emprender un gran viaje hacia lo más alto de la más alta cumbre, en pos de la verdad última y del Nirvana y tal.
Y dice la leyenda que al punto de alcanzar su destino, en el momento de posar su mano sobre la cumbre e impulsar su cuerpo para subir tuvo el gran sabio un tirón en el gemelo que casi le hizo caer al vacío.
Una vez arriba, recuperado del dolor muscular, lo que Sénex vió fue el gran árbol de la vida, el árbol de la ciencia, el Yggdrasil de la creación, la misma Higuera sobre la que meditó Buda y el Baobab del Principito, todo ello mezclado muy confusamente.
Debajo del árbol, un anciano yogi muy muy mayor en posición de loto. Sobre la calva de este anciano, otro anciano yogi pequeñito y sobre la calva de éste, otro más pequeño todavía. Se trataba pues de una sucesión de tres ancianos cada uno más pequeño que el anterior. Según dicen, el último debía ser más anciano pues la artrosis no le permitía permanecer mucho rato en posición de loto.
"Oh grandes sabios, entidades de lo profundo. El destino me ha traído aquí para que os pregunte ¿Cuál es la naturaleza última de las cosas, fundamental para escapar del Duhkha?" Preguntó Sénex.
El primero de los Ancianos abrió la boca y pronunció
"kkkkaaaaa..."
El segundo en un tono más agudo abrió su boquita y dijo
"effffffeeee..."
El tercer y último en un tono aún más agudo que el anterior dejó escapar un casi inaudible
"ccccccceeeee..."
Y en ese instante la lúz de la sabiduría brilló en el alma de Sénex más que nunca. Por fin lo había comprendido, K F C, Kentucky Fried Chicken, eso es, ¡Claro!. Sin decir más, se dio la vuelta y emprendió el viaje de regreso.
Así comenzó la REVOLUCIÓN.
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