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martes, 19 de agosto de 2014

Cocoyoc stuff 2

La charla ha ido genial. Mis dolores de estómago remiten, parece que sobreviviré. De todos modos creo que deberé alejarme del picante por un tiempo --putada--

Olvide mencionar un detalle muy fino. Al desayunar hoy he visto en el bufete libre lo que yo creía que eran heladitos pequeños (abajo foto). La verdad es que me apetecía el helado y he cogido como cinco. La cara de la camarera se descomponía al verme llenar mi plato de esos churritos. Luego al llegar a mi mesa descubrí que era mantequilla, FAIL. Con razón flipaba la camarera, debía estar pensando "va a morir el pinche gringo este nomás de puro colesterol"

Xabier se ha mofado muy fuertemente de mí y ahora cada vez que nos ponen la típica mantequilla para el pan en las comidas dice "mira mira heladitos"
Se jacta de mi inexperiencia este xabi. Pardiez. 


También he visto a un señor del congreso con una camiseta muy gorgeous 


Yes sir. 

Cocoyoc stuff

Ya en el congreso. Primera charla. Límites inversos. Lokura. 

Xabi ha escrito su nombre también en el reverso de su acreditación para que cuando se le da la vuelta la gente siga sabiendo quién es (foto abajo). Es un chico listo este xabi. Me queda mucho por aprender de él. 

Mi charla es por la tarde. Espero estar en condiciones, evitaré el picante en la comida. 

He oído a alguien decir la expresión "droga dura" para referirse a mates ultrateoricas y tri-jodidas. Me gusta. La usaré. La idea de que alguien te pregunte: 
--bueno y tu que tipo de mates haces?
--droga dura fundamentalmente.

 
  


lunes, 18 de agosto de 2014

Mexico

Saludos de nuevo. Voy a comenzar a relatar mis aventuras por México lindo. Voy a estar cuatro meses en México D. F. haciendo una estancia de doctorado. Habilitare un apartado especial en este blog para comentar mis andanzas. 

Ayer llegué a DF. El señor Xabier Dominguez, mi querido codirector de tesis, me estaba esperando. Va a pasar un tiempo aquí conmigo yendo a congresos. 

El congreso al que los dos iremos es en cocoyoc. Ahora mismo estamos en el hotel. Los tacos me han pasado factura y  he estado bastante mal esta tarde. Acabo de potar y creo que en breve sufriré múltiples venganzas de moctezuma. Esta comida me va a matar pero es que me encanta.  Esta ciudad parece otro planeta. La gente es genial.

Mañana tengo una charla importante, veremos que tal






martes, 10 de septiembre de 2013

La naturaleza última de las cosas

Ya por aquel entonces, Sénex era un gran maestre -un anciano sabio, pero en forma-, había recorrido los siete u ocho caminos del Dharma y se había leido muchas veces el Tao Te King.
La meditación, la acupuntura y los sudokus le empujaron a emprender un gran viaje hacia lo más alto de la más alta cumbre, en pos de la verdad última y del Nirvana y tal.

Y dice la leyenda que al punto de alcanzar su destino, en el momento de posar su mano sobre la cumbre e impulsar su cuerpo para subir tuvo el gran sabio un tirón en el gemelo que casi le hizo caer al vacío.


Una vez arriba, recuperado del dolor muscular, lo que Sénex vió fue el gran árbol de la vida, el árbol de la ciencia, el Yggdrasil de la creación, la misma Higuera sobre la que meditó Buda y el Baobab del Principito, todo ello mezclado muy confusamente.
Debajo del árbol, un anciano yogi muy muy mayor en posición de loto. Sobre la calva de este anciano, otro anciano yogi pequeñito y sobre la calva de éste, otro más pequeño todavía. Se trataba pues de una sucesión de tres ancianos cada uno más pequeño que el anterior. Según dicen, el último debía ser más anciano pues la artrosis no le permitía permanecer mucho rato en posición de loto.

"Oh grandes sabios, entidades de lo profundo. El destino me ha traído aquí para que os pregunte ¿Cuál es la naturaleza última de las cosas, fundamental para escapar del Duhkha?" Preguntó Sénex.


El primero de los Ancianos abrió la boca y pronunció

"kkkkaaaaa..."

El segundo en un tono más agudo abrió su boquita y dijo 

"effffffeeee..."

El tercer y último en un tono aún más agudo que el anterior dejó escapar un casi inaudible

"ccccccceeeee..."

Y en ese instante la lúz de la sabiduría brilló en el alma de Sénex más que nunca. Por fin lo había comprendido, K F C, Kentucky Fried Chicken, eso es, ¡Claro!. Sin decir más, se dio la vuelta y emprendió el viaje de regreso.


Así comenzó la REVOLUCIÓN.


miércoles, 4 de septiembre de 2013

Conversaciones

Me he lanzado a la piscina del humor desde un quinto piso, 0 riesgos.
Aquí van unas conversaciones con mi amigo Jon que han sido inmortalizadas. Jon fue mi maestro y mentor, de él aprendí el noble arte del cine cutre y self-descojoning.

http://www.youtube.com/watch?v=zLiaqd80BfY


BUM! Ahora no podéis sino amarlo.

domingo, 16 de junio de 2013

Sueño Sci-Fi

Mi sueño de hoy reúne los componentes de una novelilla de ciencia ficción pretenciosilla: 

>>Estaba en el colegio, era niño. Pero no era un colegio normal, no. Se trataba de una basta pradera en la que los niños de cada clase llevaban un pañuelo de un color determinado que los diferenciaba de los de otras clases y edades --recuerdo que el mío era azul marino--. Además cada clase debía permanecer en una inmensa proporción de pradera --que, a menudo tenía una colinita o alguna ruina, mi clase disfrutaba de un monasterio abandonado en el que solo hablábamos en inglés-- y no mezclarse con los de las otras clases (aquí la parte denuncia social).
Por alguna razón, yo emprendía un largo viaje y me escapaba de mi zona, desoyendo el consejo de mis compañeros de pañuelo azul marino. En mi andadura, recuerdo pañuelos amarillos, verdes, rojos...En un momento dado, llegué a una colina donde se estaba llevando a acabo un juicio sumarísimo, eran niños mayores, --yo creo que en el sueño debía tener unos 9 años y esos niños debían rondar los 14-- portaban pañuelo rojo. Había unos profesores que presidían el acto. En el juicio, condenaban a un chico de la clase por--atención:-- "no reconocer el sistema". La pena fue "caer empujado por todos desde el tobogán más alto y peligroso" --muy en la lógica del sueño la verdad--.Creo recordar que de algún modo yo le ayudaba y me escapaba con él. Este chaval, resultaba ser una figura carismática y de profundas ideas. Se convertía en algo así como el "Che Guevara" de todo aquello y yo le seguía y apoyaba. Después me desperté.<<
La verdad es que en el sueño solo se revela el tomo 1 de la historia, el "nudo". Me falta saber lo que pasa luego, si conseguimos o no alzar el puño contra los malvados profesores opresores. Además reúne los componentes de un best-seller: mundo extraño, viaje a lo salvaje, denuncia social, aventura revolucionaria...Me encanta mi papel secundario en la revolución, mi subconsciente podía haberme reservado el papel protagonista, pero prefirió dejarme en un segundo plano, como testigo del gran cambio.

viernes, 1 de marzo de 2013

Nuevo deporte: Slow Combat.

Esta es una idea compleja que me apetece explicar. El otro día estaba pensando en fluidos no newtonianos (un pensamiento nada fuera de lugar), me refiero a esos fluidos que parecen como una pasta pero que según los golpeas se vuelven duros como una piedra.

Esas cosas son maravillosas, es muy mítico hacer un fluido no-Newtoniano con maicena (mezclarla con agua para crear una pasta muy loca). Puedes echar las tardes golpeando la pasta esa y viendo como se hace dura al contacto de tu puño y luego se vuelve a pastizar --libera tensiones, lo aseguro--.

(para más información a cerca de este punto recomiendo el video del hormiguero:
http://www.youtube.com/watch?v=k4HPQ-KDvsE        )


Resulta que algunos chalecos antibalas están hechos de uno de estos fluidos --el kevlar, creo-- de modo que se me ocurrió lo siguiente:
Supongamos que quieres matar a un antidisturbios con chaleco --Todo hipotético-- y eres una persona muy docta en fluidos no newtonianos, un erudito en este campo. Sabes que un disparo sería inutil pues la bala rebotaría, así que decides acercarte y clavarle --importante: muy lentamente-- un cuchillito, poco a poco, con calma, pegarte un minuto empujando suavemente el puñalito. A final, como el fluido no se endurece si no le imprimes mucha energía, conseguirás ensartarlo.
Que la única forma de matar a esos tíos sea a base de puñaladitas lentas, suaves, asestadas con mucha paciencia, violentando el concepto de puñalada.

Llevar esto más allá de toda lógica y pensar en la creación de un nuevo tipo de lucha: el Slow Combat. Lucha con puñalitos y chalecos antibala. Un estilo marcial muy técnico, tipo taichi pero letal. Me los imagino haciendo algarabías, piruetas muy extrañas pero muy lentas, en el Slow Combat el arma más letal es la lentitud.
Pensar que si por desgracia no eres capaz de asestar el golpe con la lentitud y precisión adecuada y has conseguido penetrar en el kevlar pero no lo suficiente, tu rival aproveche tu ineficacia y ejecute un giro muy brusco de cadera --un PIM PAM-- consiguendo que el fluido se endurezca mucho y doble, e incluso rompa tu puñal, dejándote desarmado. ¡Que esta maniobra loca tenga, de hecho, nombre: LA HOPFMAN! --nombre alemán, que suena muy técnico--
Ya me imagino al comentarista exaltado:
--Cuidado, cuidado, ha errado el golpe, que fallo, demasiado rápido...
--ATENCIÓN, ATENCIÓN, ¡Le está haciendo la Hopfman! ¡Una Hopfman, magníficamente ejecutada!


BONUS TRACK: Todo lo anterior --Slow Combat-- pero luchando sobre una piscina de maicena como la del hormiguero, eso sí, de 5 metros de profundidad. Un combate exacerbadamente técnico y de ataques lentos pero sobre un soporte que te obligue a moverte rápido porque si no te hundes. Doblemente no-Newtoniano y doblemente violentado.